1 De junio de 2019, fiesta del Beato Scalabrini

Padre Chiarello, superior general scalabriniano: “Estamos llamados a continuar su pasión por la enseñanza y la formación a la fe, sobre todo entre los migrantes”

El 1 de junio de 1905 murió Monseñor Giovanni Battista Scalabrini, obispo de Piacenza y fundador de la congregación que hoy lleva su nombre. Estos son algunos extractos del mensaje del Superior General de la Congregación Scalabriniana para la fiesta del Padre de los Migrantes, intitulado Encuentro con Scalabrini, Fundador y Apóstol del Catecismo.

La pasión de Scalabrini por el catecismo

«Celebramos el Fundador, su visión, su capacidad de anticipar los hechos por venir, su amor por Cristo y por los migrantes. Celebramos el hombre de Dios que la Iglesia ha reconocido como Beato y ha presentado como ejemplo a seguir. Este año celebramos en particular el “apóstol del catecismo”, como lo definió Pío IX. Se cumplen, de hecho, 130 años desde cuando, en septiembre de 1889, Scalabrini celebró en Piacenza el primer Congreso Catequético nacional.

La pasión por el catecismo era la consecuencia de lo que él consideraba como el primer deber del sacerdote: instruir religiosamente para educar cristianamente. Como discípulos de Scalabrini estamos llamados a continuar su pasión por la enseñanza y la formación a la fe, sobre todo porque nuestra misión nos lleva a estar presentes entre los migrantes, quienes más que otros carecen de instrumentos y de enseñanzas sobre lo que creen. Sugerimos que durante este año demos una atención particular a la catequesis, promoviendo incluso iniciativas provinciales o regionales».

El Instituto Histórico Scalabriniano será reactivado

«Para poder seguir Scalabrini, primero tenemos que haberlo encontrado. En este año dedicado al tema del encuentro, cada uno puede volver a recorrer la propia experiencia personal. Estamos llamados a hablar de nuestra experiencia personal, de nuestro conocimiento personal de quien llamamos el Fundador, de nuestro encuentro personal con su voz, sus escritos, su amor por el crucifijo, su devoción a la Virgen, su amor por la Iglesia, su deseo de hacerse todo para todos, su mirada y compromiso compasivo por “aquellos pobrecillos… víctimas fáciles de especulaciones deshumana”.

Para facilitar el encuentro con el Fundador, ha sido actuada la directiva capitular que pide reactivar el Instituto Histórico Scalabriniano. No podemos perder la memoria de lo que el Fundador hizo y enseñó, de cómo leyó la realidad de su tiempo y cómo respondió a sus desafíos, la memoria de lo que hicieron sus seguidores y de lo que nos dejaron para que continuásemos la historia».

Esperamos, pero sin cansarnos

«Aprovechemos la ocasión de la memoria del Fundador para regocijarnos con los cohermanos que hoy nos revelan qué tan decisivo haya sido el encuentro con el Fundador y expresan públicamente la decisión de consagrarse por primera vez y para siempre a Dios y a los migrantes o reciben ordenación diaconal o sacerdotal.

Es una ocasión para recordar nuestra consagración, nuestro encuentro con él, para compartir con los cohermanos en comunidad, para compartirlo con aquellos con quienes somos Iglesia, para hacerlo vivo entre quienes están en camino, en busca de una puerta que se abra, capaces de donar esperanza, porque, como él, “esperamos, pero sin cansarnos”».