1 De junio de 2017, fiesta del Beato Scalabrini

Un extracto del mensaje del padre Gazzola, superior general de la Congregación Scalabriniana, en el aniversario del Fundador

«El primero de junio celebramos la fiesta del Beato Scalabrini, es decir, usando el lenguaje de la liturgia, hacemos memoria (conmemoramos) de él. Hacer memoria es el fundamento sobre el cual se basa toda cultura, pero en el cristianismo adquiere un significado particular, se convierte en gesto eucarístico que nos hace contemporáneos de la persona de la cual hacemos memoria: «hagan esto en conmemoración mía«.

A distancia de 112 años nos preguntamos: qué tipo de encuentro, cuál conocimiento y cuál experiencia hemos tenido del Beato Scalabrini para poder celebrar hoy su memoria? Y cómo vivimos hoy esta dimensión del encuentro, del conocimiento, de la experiencia, si es verdad que hacer memoria (conmemorar) significa ser contemporáneos de la persona de la cual se quiere celebrar no sólo un simple recuerdo?».

Encuentro, conocimiento, experiencia

«Revivir el encuentro. Hay toda una cadena de relaciones personales que nos lleva hasta este hombre del cual hacemos memoria, una familia que se ha formado a su alrededor y que ha llegado hasta cada uno de nosotros.

Profundizar el conocimiento. Aunque sea verdad que el amor no nace solo del conocimiento, éste es indispensable para poder estar en comunión con quien se ama, para encontrar las huellas de su presencia en la familia originada por él, para poder transmitir a quienes encontramos los dones que hemos recibido.

Poner en juego la propia experiencia de vida. El conocimiento por sí solo podría convertir el otro, inclusive el Otro -con mayúscula- es decir Dios, en un apoyo imaginario de nuestro deseo y quedarse en lo abstracto de la teoría. El conocimiento del Fundador tiene que ir a la par con la decisión de hacer de la propia vida una experiencia de entrega a los demás, especialmente de aquellos, los migrantes, por quienes él dio su vida sin escatimar esfuerzos. Los Scalabrinianos deben ser abiertos y flexibles, para ser fieles a la novedad a la que el mundo siempre nuevo de la emigración nos desafía continuamente».

Un aniversario especial

«Este año, la celebración del primero de junio, nos lleva a pensar de manera especial en el próximo mes de noviembre, mes que con frecuencia hemos llamado el mes scalabriniano por antonomasia. De hecho, en noviembre, además de celebrar la fiesta de San Carlos Borromeo, nuestro Patrono, seremos llamados a expresar nuestro agradecimiento a Dios por el 20mo aniversario de la beatificación de Scalabrini (Nov.9) y los 130 años de Fundación de nuestra Familia religiosa.

Todas estas son ocasiones para manifestar, en primer lugar, nuestro profundo reconocimiento a Dios por haber sembrado en tantos años de historia scalabriniana un profundo bien realizado en la Iglesia especialmente a favor de los migrantes, prófugos, refugiados y la gente del mar. La plegaria al Señor, de conceder a nuestra familia la gracia de que nuestro Fundador sea proclamado Santo, debe ser correspondida por el aumento de nuestro amor y devoción hacia él».

Padre Alessandro Gazzola, Superior General