Traditio Scalabriniana, el nuevo número de la revista está online

Reflexiones, experiencias y profundizaciones de los miembros de los tres Institutos de la Familia scalabriniana

El número de noviembre de Traditio Scalabriniana, subsidios para el estudio, está online en contribuciones de tres miembros de la familia Scalabrini. Esta vez se trata de Marianne Buch, padre Sidnei Marco Dornelas y la hermana Myrna Tordillo.

A partir de la introducción:

El primer aporte es de Marianne Buch, misionera seglar scalabriniana, alemana: en su testimonio, titulado No me hubiese imaginado, se muestra la estima por los migrantes como «escondidos y providenciales constructores de la fraternidad universal a partir del drama mismo de la migración».

El padre Sidnei Marco Dornelas, misionero scalabriniano, orienta nuestra atención hacia doble horizonte: el de la misión en contexto migratorio y el de la espiritualidad como reflejo e iluminación del mismo contexto. Su contribución, titulada Espiritualidad para la misión inter gentes junto con los migrantes, presenta una riqueza de elementos que pueden reforzar la acción y el espíritu misionero entre los qe trabajan en el campo de la movilidad humana.

Finalmente, Myrna Tordillo, hermana misionera scalabriniana, profundiza la vida, obra y escritos del beato Juan Bautista Scalabrini, en el contexto de la revolución industrial y de los grandes movimientos migratorios provenientes de Europa en la segunda mitad del siglo XIX e inicios del XX. Se delinean claramente su fe, su espiritualidad eucarística y su operatividad concreta y evangélica, especialmente a favor de la causa de los migrantes italianos.

No podría haber un momento más apropiado para presentar estos aportes. Pensemos solamente al hecho que desde comienzos de 2015 alrededor de medio millón de personas han intentado derrumbar las barreras para buscar un lugar bajo el sol en el viejo continente europeo. Vienen de África, Oriente Medio, Asia. Pero este es sólo un aspecto del fenómeno migratorio en su conjunto. De todas partes siguen saliendo migrantes. Con sus pies, voces y sonidos escriben la historia y la hacen avanzar. Ellos nos invitan a permanecer nosotros también en camino, por los caminos de esta tierra extranjera, en busca de la patria definitiva.